Monumentos y Esculturas

Escultura: La Ferrería

Fotografía de la escultura La Ferrería

Plaza de Usansolo

Si bien las primeras ferrerías transformaban el mineral de hierro y lo hacían apto para el consumo empleando exclusivamente la fuerza humana, a partir del s. XV se generalizó una transcendental innovación técnica (la utilización de la energía hidráulica) que influyó en que de su ubicación original en los montes, pasaran a ser instaladas en las orillas de los ríos.

Las ferrerías eran propiedad de las familias representantes de los linajes locales o de las personas notables ausentes de las anteigleisias, que ponían en arriendo su explotación en, al menos, 2 personas, conocidas con el nombre de "parcioneros", ya que tenían una parte en el arrendamiento.

Si nos ceñimos a Galdakao, ha de quedar constancia de que ya en 1488 aparece como ferrería la sita en Urgoitia, si bien para fines del s. XVI también se documentan las ubicadas en Gumuzio, Lekue y Usansolo.

Las instaladas en las orillas del Ibaizabal (Urgoitia y Usansolo) serán las que más perdurarán en el tiempo, siendo esta última la que en 1864 parece llevar a cabo un proceso de modernización de cara a lograr una producción más competitiva, sobre todo en lo referente a la fabricación de armamento. No hay que olvidar que durante la I Guerra Carlista la ferrería de Usansolo se dedicó a la producción de diversas herramientas bélicas: cañones, obuses, morteros, bombas, granadas, balas, ...

En recuerdo y homenaje a estas arduas labores, que se pueden calificar de alguna forma como prototípicas de las propiamente industriales, se erige en este lugar la efigie del martillo pilón, símbolo típico y tópico de lo que fueron las ferrerías... un elemento clave en el desarrollo de nuestra sociedad.